martes, 2 de septiembre de 2008

Anticonceptivo y prevención de enfermedades de transmisión sexual.


Ya no sirve como excusa en nuestra sociedad, a diferencia de las regiones menos favorecidas del planeta, el decir que hay falta de información a cerca de los diferentes métodos anticonceptivos o que el sexo y las enfermedades que trae consigo siguen siendo un tema tabú.
Todos sabemos que existen diferentes formas de contracepción adaptadas a las necesidades y hábitos sexuales de cada persona y de cada pareja. Sólo hay que poner cabeza en nuestras relaciones íntimas y tener muy presente siempre: que la única manera de evitar embarazos no deseados y el contagio de ETS es poner las barreras adecuadas y que hoy, más que nunca, tenemos al alcance de nuestras manos.
Sin embargo ni siquiera con estos avances e información la gente de hoy toma conciencia de lo que la sexualidad trae como consecuencias, más aun los jóvenes.
Las enfermedades de transmisión sexual o enfermedades venéreas son cada vez más frecuentes. La mayor parte de las ETS son tratables; pero todavía no se cuenta con tratamiento eficaz contra el virus de la inmunodeficiencia adquirida el cual es una enfermedad que causa un progresivo debilitamiento del sistema inmunitario encargado de defender al organismo de posibles secreciones con su consiguiente destrucción (VIH) que se encuentra en las secreciones sexuales y en la sangre, el cual tarde o temprano termina con nuestras vidas.

Las ETS debidas a infecciones por gonorrea, herpes genital, verrugas venéreas y sífilis son altamente contagiosas, sin embargo, ninguna de estas infecciones se contagia por el contacto casual, como el saludar con la mano o sentarse en la taza de un baño.

La única forma segura de prevenir las ETS y el SIDA es a través de la abstinencia sexual o que las relaciones sexuales tengan lugar exclusivamente entre personas no infectadas, entre otras el uso de preservativos o espermicidas asociados a una adecuada higiene
genital y sexual

Reduciendo su Riesgo de infección por ETS
Todas las parejas deben hacerse un examen de VIH y otras ETS antes de iniciar relaciones sexuales. Sin embargo, si usted decide ser sexualmente activo con un compañero cuyo estado de infección no se conoce o quién está infectado por el VIH u otra ETS, usted puede reducir su riesgo de contraer una ETS de la siguiente manera:
Pregunte a su nuevo compañero sexual si él o ella tiene una ETS, ha estado expuesto a una o tiene síntomas físicos que carecen de explicación.
No tenga relaciones sexuales si su pareja muestra signos o síntomas de las ETS, como las heridas, las erupciones cutáneas, o flujo proveniente del área genital. Muchas ETS comunes no muestran ningún síntoma pero todavía pueden transmitirse a un compañero sexual.


Si su pareja ha tenido relaciones sexuales con otra persona recientemente, él o ella puede tener una ETS, aunque no muestre ningún síntoma.
Use un nuevo condón para cada acto sexual con penetración.
Hágase chequeos regulares de ETS (aunque usted no muestre ningún síntoma) y familiarice con los síntomas mas frecuentes. La mayoría de las ETS son tratadas fácilmente, y el tratamiento temprano y la ubicación y advertencia a compañeros sexuales, hará menos probable que la enfermedad cause un daño irreparable.
por : Carla Lacoste, Krasna Ramos, Daniella Suazo

Sexualidad adolescente


Una erotización sin límites ni pudor

Nuestra juventud ha cambiado, junto con el comportamiento sexual de los adolescentes, sus causas y las maneras de abordar los temas de sexualidad.

Los adolescentes de hoy se inician sexualmente más temprano y tienen conductas sexuales mas variadas porque se han desarrollado en una época muy erotizada y donde nadie frena sus impulsos.

En la actualidad el debut de muchos jóvenes en la vida sexual es el sexo oral esto para evitar el riesgo de embarazo, muchos jóvenes tiene practicas sexuales diferentes al sexo vaginal. Lamentablemente están desinformados de otros riesgos asociados a estas prácticas, como son el contagio de transmisión sexual. Encuestas resientes realizadas en Estados Unidos, donde el 95% de las jóvenes realizan sexo oral a sus parejas para que estas no se enojaran.

Eso explica que muchos practican el sexo oral para evitar el conflicto y no porque les produzca placer, aun así, la mayoría de los jóvenes ha sumado el sexo oral a lo permitido dentro de un pololeo.

Los expertos hablan sobre “la erotizacion de la juventud menor de 20 años. Los especialistas coinciden en afirmar que el consumo de alcohol desmedido es uno de los grandes detonantes de esta erotizacion temprana. El sexo visto como deporte queda desvinculado de amor del compromiso en pareja y de la responsabilidad que implica.

Transversalmente, padres, sicólogos profesores y sexólogos coinciden en que la familia y el colegio siguen siendo los pilares fundamentales de una buena educación sexual. Además, afirman que si tienen relaciones prematrimoniales se espera que los jóvenes, que asuman la decisión de llevar una vida sexual activa, estén informados y sean capaces de asumir las responsabilidades que eso acarrea.

Por ello, en algunos colegios se han implementado diversos programas para enfrentar el tema .Si bien en algunos establecimientos la sexualidad se trata sólo desde el ámbito de la prevención, otros han tenido que profundizar en la materia e incluir a los apoderados.

La familia sigue siendo el agente principal en una correcta educación sexual y que falta de comunicación con los hijos puede agravar mucho este problema.

La educación sexual parte desde que uno nace. No se puede educar solo desde que el niño se convierta en un potencial reproductor. La educación sexual tiende a plantearse desde el eje del riesgo. El tema es que uno debe pensar que quiere lograr con la educación. ¿Si educar para que las niñas no queden embarazadas o para que los niños no se contagien con enfermedades de transmisión sexual o para que el sexo sin amor disminuya y que sea no una fuente de pérdida de libertad y baja autoestima?

La sociedad tiene una enorme responsabilidad, los medios de comunicación también fomentan un sexo distorsionado. Es cosa de ver las telenovelas donde se realiza el sexo explicito entre los jóvenes, pero distorsionado con traiciones y mentiras.

Revista COSAS, año32, nº 813, 23 de noviembre de 2007


Por :Carla Lacoste, Krasna Ramos, Daniella Suazo

Los Adolescentes Como Padres.



Los hijos de padres adolescentes tienen que afrontar problemas incluso antes del nacimiento. Sólo uno de cada cinco adolescentes embarazadas recibe algún tipo de cuidados prenatales durante los tres primeros meses de embarazo, que son fundamentales.
Las Adolescentes embarazadas tienen más probabilidades de padecer anemia, se duplica el riesgo de dar a luz un bebé de bajo peso (menos de 2.5kg) causando un mayor riesgo que el bebé pueda padecer deficiencias físicas y mentales y de tener complicaciones relacionadas con la prematuridad que las madres que dan a Luz cuando tienen entre 20-24 años.

Las madres adolescentes utilizan prácticas de crianza menos adecuadas y tienen expectativas menos realistas sobre el desarrollo de los bebés que las madres de más edad. Hay madres adolescentes que esperan con emoción la llegada del bebé y anticipan que su vida con el será maravillosa. Pero cuando descubren que el bebé exige toda su atención y que tienen que cuidar de él, en vez de salir con amigos y poder divertirse, sus expectativas positivas dan paso a la amargura.

Pero solo he hablado de madres adolescentes y ¿qué pasa con los padres?
Pues lamentablemente la mayoría de ellos no se implican en el cuidado ni se responsabilizan por sus hijos, solo una cuarta parte de madres adolescentes con un hijo de tres años afirmó que los padres mantenían una relación estrecha con ellas y sus hijos. Los padres adolescentes tienen ingresos inferiores, niveles educativos bajos, uno de las causas de estas dificultades es que muchos padres adolescentes reaccionan ante el hecho de haber dejado embarazadas a sus novias abandonando los estudios, en cuanto dejan estos pasan a ocupar puestos de trabajos mal remunerados. Ya que estos mismos padres adolescentes se dicen así mismo que deben ser unos buenos padres.

Muchos de estos padres adolescentes no saben qué se supone que debe hacer un padre. Es posible que quieran a sus hijos pero no sepan como comportarse.

Por lo tanto se deben hacer serios esfuerzos para ayudar a las adolescentes embarazadas como la educación sexual, poder planificar la familia, más acceso a los anticonceptivos, más apoyo y profunda implicación de la comunidad estas son algunas recomendaciones planteadas por John Conger para reducir los altos índices de embarazo adolescente. Pero principalmente se requiere de la educación por parte de los padres que son la primera escuela, para poder evitar el aprender a ser padres a tan temprana edad asumiendo las consecuencias que esta trae para lograr que cada vez la adolescencia sea mas larga y que no se acorte cada día mas.

“Psicología del desarrollo en la adolescencia” Novena Edición John W. Santrock

Por: Carla Lacoste, Krasna Ramos, Daniella Suazo