sábado, 4 de octubre de 2008

Sexualidad y Envejecimiento



La sexualidad puede influir sobre la salud, la calidad de vida y el bienestar en general aunque, cuando se trata de la sexualidad en personas mayores, se tiende a no hablar mucho de estos temas.
El efecto del proceso del envejecimiento sobre la sexualidad y la función sexual depende realmente del estado físico y mental de cada persona.
La mayoría de las personas mayores quieren y pueden apreciar una sexualidad activa y satisfaciente. Una actividad sexual regular ayuda mantener la habilidad sexual.No obstante, con el tiempo, cada uno puede notar una disminución de respuesta a los estímulos sexuales. Este fenómeno es relacionado al proceso normal de la vejez.
Todavía y de manera errónea, se cree que no existe en el anciano actividad ni interés sexual y, que cuando se presentan, son de tipo morboso y patológico. Investigaciones en el campo de la sexualidad permiten admitir que la vida sexual persiste y se transforma constantemente a lo largo de toda la evolución individual y sólo desaparece con la muerte.

  • ¿Qué cambios pueden producirse con el envejecimiento en la fisiología de la sexualidad?

    Los cambios anatómicos y fisiológicos ocurren de forma universal, aunque no se producen por igual en todas las personas mayores.
  • En el caso de los hombres, es posible que:
  • Disminuya la producción de testosterona.
    Aumente el tiempo requerido para llegar a una plena erección. - Se necesite más estimulación erótica antes del acto sexual. Es posible que la estimulación manual sea más necesaria para llegar a la erección.
    La erección puede no ser tan enérgica o tan grande como antes.
    Disminuya el número de erecciones nocturnas involuntarias.
    Disminuya el tiempo durante en cual la erección puede ser mantenida antes de la eyaculación.
    Disminuya la fuerza de eyaculación y la cantidad de semen expulsada en la misma puede ser menor.
    La pérdida de la erección después del orgasmo puede suceder más rápidamente.
    Aumente la duración de la fase refractaria, esto es, puede pasar más tiempo antes de que le sea posible tener otra erección
    Se produzca una demora en la eyaculación, aumentando la duración necesaria del coito.
    El sentimiento que una eyaculación esta a punto de producirse puede ser reducido.
    El tiempo que transcurre entre un orgasmo y la posibilidad de una nueva erección (período refractario) se prolonga.
  • En el caso de las mujeres, es posible que:
  • Disminuya la producción de estrógenos y progesterona.
    Se observan cambios en su vagina, que puede acortarse y estrecharse.
    Disminuya el tamaño de los ovarios.
    Las paredes vaginales pueden volverse más delgadas y un poco más rígidas, perdiendo elasticidad.
    Disminuya la lubricación vaginal. Las consecuencias pueden ser la percepción de sequedad y picor en vagina y labios y la dispareunia o dolor durante el coito, pudiendo hacer que la relación sexual sea más incómoda y con menor placer. En estos casos, el médico o el farmacéutico pueden sugerirle el uso de lubricantes vaginales con base de agua, que se venden sin necesidad de receta médica. También, el médico puede sugerir suplementos de estrógeno o la inserción de un estrógeno vaginal.

¿Cómo se puede ayudar a las personas mayores a disfrutar más de su sexualidad?

Normalizar el tema de la sexualidad, luchando contra obstáculos que impiden o dificultan a las personas mayores el hablar sobre el tema, favoreciendo la comunicación e intercambio de opiniones sobre el mismo y la expresión por parte de las personas mayores de la problemática que pueden vivir en este ámbito de su vida. Importante: no crear nuevas exigencias que contradigan los deseos o creencias religiosas de las personas mayores. Proporcionar información a las personas mayores sobre los cambios normales que ocurren con el envejecimiento y que pueden generar cambios en la forma de experimentar la sexualidad; asimismo, darles información sobre los factores fisiológicos y psicológicos que pueden influir en el inicio y mantenimiento de disfunciones o dificultades sexuales, así como de las vías existentes para su posible superación.

AMOR Y SEXUALLIDAD EN LAS PERSONAS MAYORES - TRANSGRESIONES Y SECRETOS. Ana Vásquez-Bronfman

Depresión en la adolecencia



La depresión es el significado que se utiliza para describir a aquellos individuos que experimentan un estado de abatimiento e infelicidad, representado por la presencia de una sintomatología, como apatía, desesperanza y trastornos en el sueño, estos se pueden manifestar de distintas manera, por ejemplo, a través de la tendencia a vestir de negro o aficionarse a la música de contenido depresivo, etc. Estos pueden ser transitorios o permanentes

Los problemas de sueño o la pérdida de interés por actividades que antes resultaban placenteras pueden dar paso a la incomunicación y a la evitación de las relaciones sociales, pasando el adolescente la mayor parte solo y sumiso en el aburrimiento. La falta de motivación y energía se refleja en el abandono escolar, también se puede dar con el trastorno disocial, el abuso de sustancias y los trastornos de alimentación.

Aproximadamente a los 15 años, las chicas tienes un índice de depresión que duplican a los chicos, entre los motivos para dar cuenta de la diferencia entre sexos se incluye en que las chicas tienden más a concentrarse en sus estados anímicos. Las imágenes de las chicas en especial su imagen corporal son mas negativas que los chicos. (ya que tienen cambios hormonales.). La pubertad ocurre antes en el sexo femenino, lo que implica que experimentan una multitud de cambios que hacen que sean más propensas a deprimirse.

Los profesionales de la salud mental consideran que muchas depresiones pasan desapercibidas durante la adolescencia, sin embargo, las encuestas nos han permitido averiguar que aproximadamente un tercio de los adolescentes que acuden a los centros de salud mental sufren de depresión (Compas y Oxford, 1993).

¿Por qué no suele detectarse la depresión durante la adolescencia? A menudo los adolescentes normales presentan cambios en el estado de ánimo y manifiestan lo aburrido que están de la vida y trasmiten una sensación de desesperanza. Estos compartimientos pueden ser transitorios, sin reflejar ningún trastorno mental subyacente, sino tan sólo unos pensamientos y sentimientos bastante propios de esta etapa evolutiva.

Los estudios prolongados sobre los adolescentes deprimidos indican que los síntomas experimentados durante la adolescencia permiten predecir problemas similares en la etapa adulta. Esto significa que debemos tomar en serio la depresión adolescente. No es algo que vaya desapareciendo, aquellos adolescentes a quienes se les diagnostica una depresión tienen más probabilidades de experimentar el problema de forma recurrente durante la etapa adulta.

Los factores familiares también están implicados en la depresión (Sheebe, Hops y Davis, 2001). Tener un progenitor deprimido por conflictos maritales, problemas económicos entre otros, es un factor de riesgo para la depresión durante la infancia y la adolescencia.

Otro factor considerado es el hecho de tener pocas amistades o malas relaciones con los iguales aumentando las tendencias depresivas de los adolescentes.

La depresión se ha tratado con medicamentos y técnicas de psicoterapia. Los fármacos antidepresivos reducen los síntomas aproximadamente 60 – 70 % de los caso, solicitándose frecuentemente un periodo de tratamiento de dos a cuatro semanas para lograr una mejora en el estado de ánimo. La terapia cognitiva también ha dado buenos resultados en el tratamiento de la depresión.


"Psicología del desarrolo adolescencia", novena edición John W.Santrock

Por: Carla Lacoste, Krasna Ramos, Daniella Suazo.

viernes, 3 de octubre de 2008

Trastorno de la conducta alimentaria adolescente.


Anorexia Nerviosa.

Me referiré al trastorno de la anorexia nerviosa que afecta a más mujeres que a los hombres en la etapa de adolescencia. Este trastorno alimenticio implica la persecución de la delgadez extrema, reduciendo la ingesta a tal punto de llegar a provocar la muerte en muchos casos. Las principales características de esta anorexia nerviosa son:

- Pesar menos del 85% de lo que se considera normal teniendo en cuenta la edad y la estatura.

- Tener un profundo temor a ganar peso, un temor que no disminuye con la pérdida de peso

- Tener una imagen corporal distorsionada. Las personas afectadas por este trastorno, incluso cuando están extremadamente delgadas, se siguen viendo demasiado gordas. Nunca creen estar lo suficientemente delgadas, especialmente en el abdomen, las nalgas y los muslos. Se suelen pesar frecuentemente, se toman medidas y se observan críticamente en los espejos.

Este trastorno es muy común en niñas con un buen nivel educativo y adquisitivo. Son niñas muy competitivas y que van muy bien en los estudios. Se fijan metas elevadas y son muy exigentes consigo mismas, se estresan por no poder alcanzar esos niveles de exigencia y les preocupa mucho la imagen que causan en los demás. * Incapaces de responder ante unas metas tan exigentes, se refugian en algo que sí pueden controlar: su peso.

Aproximadamente el 70% de las jóvenes con anorexia nerviosa se logran recuperar pero suelen tardar de seis a siete años y con frecuencia tienden a tener recaídas hasta que alcanzan una pauta estable de alimentación y mantenimiento del peso corporal, mientras que otras lamentablemente llegan a la muerte. (Strober, Freeman y Morel, 1997)

Un trastorno tan grave que lo padecen personas que se esfuerzan por salir a delante y lograr sus metas y que terminen en esa situación por el hecho de no poder cumplir lo que se proponen, es un problema del cual debiera existir una mayor preocupación, no es el sólo hecho de exigirse así mismos sino la exigencia del sistema que día a día nos sumerge en un ambiente de competencias que conlleva a nerviosismos, depresiones, estrés, etc. Llegando a provocar muchas alteraciones incluso alimenticias como este caso de la anorexia nerviosa. Las adolescentes en su búsqueda consigo misma llevan una preocupación encima, el poder competir y esforzarse lo más que puedan para ser parte de este sistema y poder llegar a ser alguien en la vida, dejando de lado muchas veces la distracción, el compartir con la familia y amigos, la falta de métodos o consejos de relajación para poder saber sobrellevar el peso de la exigencia con ellas mismas y con el mundo en que estamos inmersos y compitiendo cada día es lo que complica aún mas la situación además de la poca preocupación de los padres que muchas veces no se dan cuenta a tiempo del daño que se hacen sus hijos por la falta de atención hacia ellos.

“Psicología del desarrollo en la adolescencia” Novena Edición John W. Santrock

Por: Carla Lacoste, Krasna Ramos, Daniella Suazo