La depresión es el significado que se utiliza para describir a aquellos individuos que experimentan un estado de abatimiento e infelicidad, representado por la presencia de una sintomatología, como apatía, desesperanza y trastornos en el sueño, estos se pueden manifestar de distintas manera, por ejemplo, a través de la tendencia a vestir de negro o aficionarse a la música de contenido depresivo, etc. Estos pueden ser transitorios o permanentes
Los problemas de sueño o la pérdida de interés por actividades que antes resultaban placenteras pueden dar paso a la incomunicación y a la evitación de las relaciones sociales, pasando el adolescente la mayor parte solo y sumiso en el aburrimiento. La falta de motivación y energía se refleja en el abandono escolar, también se puede dar con el trastorno disocial, el abuso de sustancias y los trastornos de alimentación.
Aproximadamente a los 15 años, las chicas tienes un índice de depresión que duplican a los chicos, entre los motivos para dar cuenta de la diferencia entre sexos se incluye en que las chicas tienden más a concentrarse en sus estados anímicos. Las imágenes de las chicas en especial su imagen corporal son mas negativas que los chicos. (ya que tienen cambios hormonales.). La pubertad ocurre antes en el sexo femenino, lo que implica que experimentan una multitud de cambios que hacen que sean más propensas a deprimirse.
Los profesionales de la salud mental consideran que muchas depresiones pasan desapercibidas durante la adolescencia, sin embargo, las encuestas nos han permitido averiguar que aproximadamente un tercio de los adolescentes que acuden a los centros de salud mental sufren de depresión (Compas y Oxford, 1993).
¿Por qué no suele detectarse la depresión durante la adolescencia? A menudo los adolescentes normales presentan cambios en el estado de ánimo y manifiestan lo aburrido que están de la vida y trasmiten una sensación de desesperanza. Estos compartimientos pueden ser transitorios, sin reflejar ningún trastorno mental subyacente, sino tan sólo unos pensamientos y sentimientos bastante propios de esta etapa evolutiva.
Los estudios prolongados sobre los adolescentes deprimidos indican que los síntomas experimentados durante la adolescencia permiten predecir problemas similares en la etapa adulta. Esto significa que debemos tomar en serio la depresión adolescente. No es algo que vaya desapareciendo, aquellos adolescentes a quienes se les diagnostica una depresión tienen más probabilidades de experimentar el problema de forma recurrente durante la etapa adulta.
Los factores familiares también están implicados en la depresión (Sheebe, Hops y Davis, 2001). Tener un progenitor deprimido por conflictos maritales, problemas económicos entre otros, es un factor de riesgo para la depresión durante la infancia y la adolescencia.
Otro factor considerado es el hecho de tener pocas amistades o malas relaciones con los iguales aumentando las tendencias depresivas de los adolescentes.
La depresión se ha tratado con medicamentos y técnicas de psicoterapia. Los fármacos antidepresivos reducen los síntomas aproximadamente 60 – 70 % de los caso, solicitándose frecuentemente un periodo de tratamiento de dos a cuatro semanas para lograr una mejora en el estado de ánimo. La terapia cognitiva también ha dado buenos resultados en el tratamiento de la depresión.
"Psicología del desarrolo adolescencia", novena edición John W.Santrock
Por: Carla Lacoste, Krasna Ramos, Daniella Suazo.

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