
Tanto para Bruner como para Vygotsky, el desarrollo es un proceso socialmente mediado, asistido, guiado, en el que, en consecuencia, el papel de la educación y de los procesos educativos es crucial. La intervención educativa no es aquí un factor más de los que contribuyen a dar forma y contenido al desarrollo, ni es tampoco un elemento cuya incidencia fundamental sobre dicho proceso sea la de simplemente acelerar o lentificar las adquisiciones que de todas formas, han de ocurrir. La intervención educativa es el factor determinante de lo que ha de ser el curso evolutivo, su forma y contenido. Por eso decíamos que el desarrollo y la educación están íntima y fuertemente imbricados entre sí.
Lo más característico de la vida mental, por encima del hecho de que aprehendemos los acontecimientos del mundo que nos rodea, es que vamos constantemente más allá de la información dada, es por eso que el desarrollo cognitivo como proceso básico supone cuyas operaciones que pudieran explicar la existencia de la inteligencia, Por ejemplo:
“Siempre que alguien interpreta unos datos procedentes de una fuente cualquiera y su interpretación contiene características que no puedan ser referidas totalmente a la observación o percepción sensorial directa, ese alguien piensa. Lo malo es que nadie ha podido encontrar jamás ningún caso en el que un ser humano utilizase unos datos perceptivos sin incorporar características añadidas a lo observado directamente por los sentidos. Según esto, las personas piensan siempre que hagan cualquier cosa con los datos de la percepción.” (Bartlet 1988)
Actualmente el desarrollo del funcionamiento intelectual de la infancia se halla moldeado por una serie de avances tecnológicos en el empleo de la mente. El desarrollo depende del dominio de unas técnicas y no se puede entender con independencia de dicho dominio. Tales técnicas, de las que el lenguaje es un claro exponente, no son de manera principal inventos de las personas en proceso de desarrollo, sino más bien destrezas que la cultura trasmite con eficiencia y éxito. Por consiguiente el desarrollo cognitivo es un proceso tanto de afuera hacia adentro como de adentro hacia fuera.
Esto supone cambios importantes, el hombre a lo largo de la vida a tenido que someterse a una serie de transformaciones de todo tipo, a tenido que aprender de los cambios y de sus experiencias, las cuales han traído como consecuencia la evolución del cerebro y por ende todo lo que esto influye es decir, debieron amplificarse las capacidades motoras humanas, las capacidades sensoriales, etc. Así nos damos cuenta que el hombre durante toda la vida esta aprendiendo, por ende se está educando, por lo tanto nuestro desarrollo cognitivo también se va desarrollando, especificando cada vez más, según la utilidad que le demos a nuestro aprendizaje a través de nuestras experiencias.
Por: Carla Lacoste,Krasna Ramos, Daniella Suazo.

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